La agricultura extensiva, un enfoque milenario en la producción de alimentos, ha sido fundamental para el sustento de comunidades agrícolas en todo el mundo. Este método, caracterizado por el uso de vastas extensiones de tierra y una baja intensidad de mano de obra, ha evolucionado con el tiempo, adaptándose a diversas condiciones climáticas, geográficas y socioeconómicas.
En este artículo, nos adentraremos en el fascinante mundo de la agricultura extensiva, un método de cultivo arraigado en la historia de la humanidad y que sigue desempeñando un papel fundamental en la producción de alimentos a nivel global.

¿Qué es en sí la agricultura extensiva?
La agricultura extensiva es un método de cultivo que implica el uso de grandes extensiones de tierra con una baja intensidad de mano de obra y capital por unidad de tierra. Se caracteriza por el empleo de técnicas tradicionales y la rotación de cultivos para mantener la fertilidad del suelo.
Este enfoque tiende a ser menos productivo en términos de rendimiento por unidad de área en comparación con la agricultura intensiva, pero puede ser más sostenible a largo plazo y menos dependiente de insumos externos. El precio de los productos agrícolas y la rentabilidad de la agricultura extensiva pueden variar según factores como la calidad del suelo, el clima y la demanda del mercado.
Ventajas de la agricultura extensiva
La agricultura extensiva presenta una serie de ventajas que la hacen relevante en diversos contextos agrícolas:
Inversión de capital accesible
La agricultura extensiva se destaca por requerir una menor inversión de capital en comparación con la agricultura intensiva. Esta característica la hace más accesible para pequeños agricultores y comunidades rurales que pueden no tener los recursos financieros necesarios para implementar técnicas más intensivas.
Conservación de recursos naturales
Al utilizar grandes extensiones de tierra, la agricultura extensiva puede reducir la presión sobre los recursos naturales locales, como el agua y el suelo. Esto contribuye a la conservación del medio ambiente y la biodiversidad al disminuir la degradación del suelo y la sobreexplotación de los recursos hídricos.
Resiliencia frente a los cambios climáticos
La rotación de cultivos y la diversificación de las actividades agrícolas promovidas por la agricultura extensiva pueden mejorar la resiliencia de los sistemas agrícolas frente a los cambios climáticos. Esta variedad de cultivos puede ayudar a mitigar los riesgos asociados con eventos climáticos extremos, como sequías o inundaciones.
Preservación del conocimiento local
Esta agricultura suele conservar las prácticas y los conocimientos locales transmitidos de generación en generación. Esto fomenta la preservación de la cultura y el patrimonio agrícola de una región, contribuyendo a la identidad y la autonomía de las comunidades rurales.
Desafíos de la agricultura extensiva
La agricultura extensiva, a pesar de sus ventajas, enfrenta varios desafíos significativos en la actualidad:
Presión por el uso de tierras
Se enfrenta al desafío de la presión por el uso de tierras, especialmente en áreas donde la urbanización y la industrialización están reduciendo las áreas disponibles para la agricultura. Esto puede limitar la expansión de la agricultura extensiva y conducir a la conversión de tierras agrícolas en otros usos, lo que afecta la disponibilidad de tierras para la producción de alimentos.
Baja productividad por unidad de superficie
Otro desafío importante es la baja productividad por unidad de superficie en la agricultura extensiva. Debido a su enfoque en grandes extensiones de tierra y una baja intensidad de mano de obra, la productividad por hectárea suele ser menor en comparación con la agricultura intensiva. Esto puede afectar la rentabilidad de los agricultores y su capacidad para satisfacer la creciente demanda de alimentos.
Vulnerabilidad a condiciones climáticas extremas
Este tipo de agricultura puede ser más vulnerable a condiciones climáticas extremas, como sequías, inundaciones o heladas. La dependencia de grandes extensiones de tierra expone a los cultivos a un mayor riesgo de daño por eventos climáticos adversos, lo que puede afectar la producción agrícola y la seguridad alimentaria en las regiones afectadas.
Degradación del suelo y pérdida de biodiversidad
El uso extensivo de la tierra en la agricultura puede contribuir a la degradación del suelo y la pérdida de biodiversidad. La sobreexplotación de los recursos naturales, la deforestación y la falta de prácticas de conservación del suelo pueden llevar a la erosión del suelo, la pérdida de fertilidad y la degradación de los ecosistemas locales, lo que afecta negativamente la sostenibilidad a largo plazo de la agricultura extensiva.
Competencia con la agricultura intensiva
La agricultura extensiva a menudo compite con la agricultura intensiva por recursos como la tierra, el agua y la mano de obra. La intensificación de la agricultura y la adopción de prácticas más intensivas pueden hacer que la agricultura extensiva sea menos rentable y dificultar su viabilidad a largo plazo, especialmente en regiones donde la presión por el uso de tierras es alta.
Seragro: Compromiso con la sostenibilidad agrícola
En Seragro, comprendemos la importancia de la sostenibilidad agrícola, que es un aspecto relevante tanto en la agricultura extensiva como en la intensiva.
Nuestros servicios están diseñados para abordar los desafíos que enfrentan los agricultores en la producción de alimentos de manera rentable y respetuosa con el medio ambiente.
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